¿Cúales son las percepciones empresariales sobre los factores que inciden en la competitividad?

En un reciente post en este blog, James Wilson presentaba el enfoque que hemos desarrollado en Orkestra para analizar los factores que afectan a la competitividad territorial. Tal como se comentaba en ese mismo post, ese fue el marco que utilizamos en el Informe de Competitividad del País Vasco 2011 para analizar cómo se posicionaba nuestra región cuando se la comparaba tanto con el resto de las regiones europeas como con aquellas regiones que son más parecidas al País Vasco en cuanto a condiciones estructurales. Sin embargo, al realizar ese ejercicio nos encontramos con que muchos de esos factores son difícilmente medibles. Es por ello que, en el marco del proyecto europeo del Cluster Observatory y contando con la colaboración de SPRI, lanzamos una encuesta en tres regiones europeas (el País Vasco, la Región Central de Rumanía y la Región Norte de Portugal) para recoger las percepciones que las empresas tienen sobre los elementos del entorno empresarial que afectan a la competitividad del territorio.

Del análisis de esas encuestas se extrajeron varias conclusiones, algunas de las cuales me gustaría destacar por su particular interés para el País Vasco:

  • Nuestras empresas consideran que están por encima de la media en diversos aspectos relativos a la cultura general de comportamiento empresarial: el nivel de servicios de atención al cliente, la facilidad para absorber o adoptar nuevas tecnologías y las inversiones en I+D. Sin embargo, no parece ser ese el caso con los instrumentos sofisticados de marketing, cuyo uso queda situado por debajo de la media.
  • En relación a distintos factores de producción, están muy bien valoradas las infraestructuras de transporte y la calidad de la educación primaria y secundaria, así como el nivel general de confianza en la región (este último incluido en la encuesta como medida de capital social). También por encima de la media, pero peor valoradas que en la región Norte de Portugal, se encuentran la calidad de la educación terciaria universitaria y las instituciones de investigación.
  • Sin embargo, hay también varios factores que no salen tan bien parados: el acceso a créditos bancarios y a capital riesgo es difícil,  no es fácil contratar mano de obra especializada ni atraer talento del exterior, el coste total de hacer negocios es bastante alto y los costes laborales en particular son bastante más altos que en regiones competidoras.
  • En cuanto al contexto de estrategia y rivalidad, se considera que el número de competidores es bastante alto, compitiendo fieramente por ganar clientes, y se opina que abrir nuevos negocios es difícil.
  • Teniendo en cuenta lo consolidadas que están las políticas clúster que incentivan la colaboración entre empresas e instituciones de la región, llama particularmente la atención el bajo grado de colaboración que se desprende de la encuesta. Había varias preguntas para valorar si se colaboraba en una serie de actividades: compras, acceso a nuevos mercados, formación, I+D, … y en todos los casos, la percepción era que no se colaboraba mucho.
  • En cuanto al papel de la administración en la promoción de la competitividad territorial, la imagen presenta claroscuros para el País Vasco. Si bien es cierto que generalmente está mejor valorada que en las otras dos regiones donde se realizó la encuesta, la valoración, en una escala del uno al cinco, tiende a situarse por debajo de la media: los impuestos y la regulación no favorecen la inversión, se muestra favoritismo en la concesión de contratos y no se consulta con las empresas en temas relativos al desarrollo regional. Las únicas políticas en las que la valoración está por encima de la media son las que tienen que ver con los incentivos para favorecer la inversión y las de promoción de los clústeres.
  • De los distintos niveles administrativos considerados (ayuntamientos, diputaciones, gobierno vasco, nacional y europeo) el único cuya valoración se considera que está por encima de la media a la hora de favorecer el entorno competitivo, es el gobierno vasco.

Los puntos anteriormente descritos recogen la posición relativa del País Vasco con respecto a estos factores, tal y como es percibida por las empresas. Sin embargo, no nos indican si esos factores les parecen relevantes. Por ejemplo, la falta de colaboración empresarial puede ser percibida como una debilidad por un político o un investigador, pero no ser particularmente destacable para las empresas. Es por ello que en la encuesta también se pedía a las empresas que valorasen si 14 elementos sobre los que se les había preguntado anteriormente (fuerza laboral educada inapropiadamente, regulaciones empresariales, falta de cultura de cooperación,…) constituían un obstáculo clave para la competitividad. De esos 14 elementos, en la región Central de Rumanía, ocho fueron considerados obstáculos más que moderados. En la región Norte de Portugal ese número se redujo a seis y en el País Vasco tan sólo se destacaron dos: el acceso a financiación fue considerado como el principal obstáculo seguido por los costes y regulaciones laborales.

Si bien es cierto que las percepciones empresariales no siempre coinciden con la realidad, en muchos casos son las percepciones las que realmente importan. Los comportamientos empresariales se pueden ver afectados por la forma en que la realidad es percibida y conocer estas percepciones puede ser clave para elaborar políticas adecuadas.

sfranco

Susana Franco es investigadora en el Área de Territorio Innovación y Clústeres en Orkestra, a lo largo de su trayectoria profesional ha sido investigadora y profesora en varias universidades británicas y latinoamericanas. Susana tiene experiencia en cuestiones relacionadas con el desarrollo gracias a la labor desempeñada en una ONG, e igualmente ha ofrecido asesoramiento en varias agencias de las Naciones Unidas. En la actualidad realiza trabajos de investigación utilizando técnicas cualitativas y cuantitativas, principalmente en lo referente a clústeres, innovación y competitividad regional.