El complejo “juego” internacional de la Cumbre de París

La comunidad internacional ha tomado por fin conciencia de la necesidad de combatir más decididamente el cambio climático. París será escenario, este mes de Diciembre 2015, de la vigésimo primera edición de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (@COP21; #COP21). Tras lo tratado en otros encuentros durante los 20 años anteriores (Copenhague, Cancún, Durban y Lima) ésta debe ser la cita definitiva de la que se espera salga un compromiso vinculante internacional, incluidas las grandes potencias, para la reducción de los gases de efecto invernadero.  Es posiblemente la última oportunidad de llegar a tiempo de conseguir un gran acuerdo por el que se comprometan de verdad todos los países a reconducir la grave situación en la que, por desidia o irresponsabilidad, ya nos encontramos. El objetivo ineludible es limitar de forma realmente eficiente el aumento de la temperatura global en menos de 2º Celsius.

Esta Cumbre puede y debe suponer un paso histórico en la lucha contra el cambio climático, ya que, por primera vez, se trata de lograr un acuerdo universal y vinculante (que incluirá a China, Brasil y EEUU) que impulse la creación de economías bajas en carbono. La predisposición que en este momento se observa por parte  de las grandes potencias a cerrar un acuerdo vinculante a partir de 2020 augura un buen desarrollo y, previsiblemente, un éxito de la Cumbre de París. Pero, no hay que olvidar que, para que el acuerdo pueda ser eficaz, la voluntad política deberá estar acompañada de una verdadera revolución tecnológica.

La necesidad de poner freno al calentamiento atmosférico obliga a acometer una drástica reducción de las emisiones, disminuyendo el uso de los combustibles fósiles y apostando por las energías renovables. Esto nos llevará, por un lado a un nuevo modelo energético, en el que será necesario realizar costosas inversiones; y por otro, a la necesidad de  introducir nuevos hábitos en los comportamientos de consumo y en las formas de vida.

Por todo ello, los problemas relacionados con la energía serán un tema crucial en los debates de la próxima Cumbre de París. La producción y el consumo de energía son responsables de dos tercios de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, lo cual  significa, que los compromisos contraídos en la COP21 deberán aportar recortes drásticos de dichas emisiones y, al mismo tiempo, mantener el crecimiento de la economía mundial y la competitividad industrial, impulsar la seguridad energética en el mundo y proporcionar energía moderna a los miles de millones de personas que carecen de ella.

A pesar del optimismo existente  en torno a la posibilidad de alcanzar un acuerdo vinculante en la COP 21, no deben minusvalorarse las reticencias y las dificultades y costes de este gran desafío.  Sobre todo, no debe olvidarse que muchos acuerdos anteriores fueron gravemente incumplidos por diferentes países.

Queda  un gran camino por recorrer en la lucha contra el cambio climático, que es un problema que a todos nos afecta y para cuya resolución, todos tenemos que aportar nuestro compromiso y esfuerzo, y por tanto, necesitamos que este mes de diciembre 2015 comience en París una nueva y esperanzadora etapa.

acdiaz

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Ana Carmen Díaz es investigadora de la Cátedra de Energía de Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad. Es doctora en economía por La Universidad del País Vasco (UPV) – tesis- “Essays on management fees of mutual fund industry” (sobresaliente cum laude). Está acreditada como Ayudante Doctor por la ANECA. Tiene un posgrado interuniversitario en Finanzas Cuantitativas, distinguido con la Mención de Calidad por el Ministerio de Educación y Ciencia. Licenciada en Economía, especialidad Organización Industrial. Ha recibido el segundo premio en la convocatoria nacional de tesis doctorales otorgada por el Banco Santander. Además ha recibido otros dos premios por proyectos de investigación concedidos por la Fundación Banco Herrero y el Banco Santander y la Fundación UCEIF. Sus áreas de interés son las finanzas, la energía, la competitividad industrial y el mercado eléctrico. Previamente ha realizado estancias en la Universidad Complutense de Madrid y Universidad Carlos III de Madrid. Ha trabajado como ayudante de investigación y profesora en diferentes departamentos de la UPV. Ha formado parte de varios grupos de investigación de la UPV participando en proyectos nacionales y europeos.

One thought on “El complejo “juego” internacional de la Cumbre de París

  1. Yo también espero que las grandes potencias sean capaces de llegar a un verdadero acuerdo y dejen de lado su preocupación por la “competitividad” a corto plazo y vean la lucha contra el cambio climático como una cuestión de competitividad a largo plazo.

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