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El gas y un día con el “lobby” energético en Bruselas

Recientemente hemos terminado de escribir y revisar el capítulo sobre energía que se publicará en el próximo Informe de Competitividad del País Vasco 2017. ¿Y mañana?, que cada dos años trata de poner sobre la mesa las fortalezas y debilidades así como las amenazas y oportunidades de nuestra economía.

Dicho capítulo de energía trata en un primer apartado de contextualizar el sector en un entorno complejo. Este entorno queda muy claro cuando uno tiene la ocasión de acercarse a la capital belga, centro y punto de encuentro de instituciones comunitarias, relacionadas con la energía, compañías y asociaciones energéticas, expertos de centros de investigación, etc.

Resulta muy interesante y de gran valor añadido poder acudir a eventos como el organizado el pasado 2 de mayo por la Cátedra de Energía de Orkestra con el Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) sobre la “Geopolítica del gas en el Sur de Europa” cuyos principales mensajes, debates y conclusiones no puedo transmitir por haberse organizado bajo las reglas Chatham House , pero que garantizo fueron de gran interés.

Es aquí, en la capital belga, donde uno puede darse cuenta de los importantes entresijos de este sector, de cómo su complejidad va más allá de lo que un luego puede llegar a imaginar.

En el caso particular del gas, para algunos la “energía de transición”, su desarrollo puede depender, en gran medida, de la demanda del sector eléctrico, de los precios del propio gas, de los del carbón y de los del carbono.

A nivel comunitario destaca el creciente papel de Rusia en el suministro de gas. Ello se debe principalmente a la competitividad del gas de este país. No obstante, ¿será posible mantener estas tendencias a largo plazo? En 2014, ya planteamos el riesgo de tener una gran dependencia de un proveedor y en particular de Rusia. Argelia también ha jugado un importante papel como suministrador de gas, pero su peso ha ido cayendo con el tiempo.

Ante esta situación, la UE promueve grandes proyectos como el Southern Gas Corridor, que plantea el desarrollo de tres gasoductos que atraviesan siete países e involucra a decenas de compañías, abriendo nuevas fuentes de gas al mercado europeo (Irán, norte de Irak, Chipre, Azerbaiyán, etc.). Sin embargo, de nuevo entra en juego la competitividad del gas, en este caso de las inversiones. En todo caso, el Southern Gas Corridor se estima que supondrá una producción potencial de unos 13 tcm, por encima de la producción de Noruega.

Southern gas corridor

Ahora la pregunta que podríamos hacernos es ¿podría la Península Ibérica convertirse en un hub de gas para Europa con el fin de reducir la dependencia de las importaciones de gas ruso y aumentar la diversificación del suministro?. A pesar de la capacidad de regasificación de España, en 2016, se comercializaron aproximadamente 8,4 bcm entre España y Francia, lo que se debe principalmente a la escasez de infraestructuras de interconexión entre ambos países. Italia, a pesar de sus propias limitaciones, puede desempeñar un papel más relevante gracias a sus infraestructuras de interconexión más potentes (superior a 90 bcm y capacidad adicional en construcción) y a su mayor capacidad de almacenamiento.

A un nivel más cercano la planta de regasificación de Bahía Bizkaia Gas (BBG), ubicada en el Puerto de Bilbao , recibió en 2014 gas natural licuado de Nigeria, Perú, Trinidad y Tobago, Qatar y Noruega, permitiendo contribuir a la diversificación del suministro del sistema (11 países) donde Argelia supuso más de la mitad de las importaciones. Sin embargo, en el contexto actual y teniendo en cuenta las limitaciones del sistema gasista español, ¿qué deberíamos hacer para lograr que (BBG) viera aumentar su actividad?

Quizás un análisis más pormenorizado de las fortalezas y debilidades de nuestro sistema gasista y una comparativa con la situación de otros países podría mostrarnos una idea más clara de nuestro punto de partida. Ello podría constituir un primer diagnóstico de gran interés. En todo caso, escuchar a los expertos europeos, resulta una fuente adicional de información que no se debe desdeñar y que a buen seguro puede ofrecernos una imagen más amplia y compleja que la que nos imaginamos y ante todo, más datos y visiones.

mlarrea

mlarrea

Macarena Larrea es investigadora de la Cátedra de Energía de Orkestra-IVC, de la Fundación Deusto. Es doctora en Promoción y Desarrollo de Empresas por la Universidad del País Vasco, con su tesis de “Internalización de los costes externos de la producción eléctrica”. Máster en Gestión de Empresas Marítimo Portuarias organizado por la Universidad de Deusto en colaboración con la Escuela de Administración Marítima del Gobierno Vasco y Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Deusto (La Comercial), especialidad en Logística y Tecnología. Previamente trabajo en la Cátedra de Estudios Internacionales de la Universidad del País Vasco y, en 2011, disfruto de la Beca de Especialización de Profesionales en las áreas de Asuntos Europeos y Cooperación Interregional, en la Secretaría General de Acción Exterior del Gobierno Vasco. Sus áreas de interés son la energía, la logística (transporte y distribución) y las relaciones internacionales, desde la perspectiva empresarial.

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